El regalo
Tú,
cómo no recordarlo,
has venido a mi vida
como un regalo de navidad.
Recuerdo,
eras tan frágil,
tierno e inocente,
que te tomé en mis brazos.
Con mis manos acaricié
tu suave textura,
te cubrí de amor
y de cuidados.
Hoy eres más fuerte,
más grande,
y tu canto es más agudo,
¡oh, cuanto te amo!
Mi pequeño
e indefenso amor,
te quisiera proteger siempre,
alimentar tu alma.
Pero,
hoy me invade la tristeza,
no tengo las mismas fuerzas,
tengo muchos temores.
Me falta el aliento,
las ganas de ver el sol,
las fechas del calendario,
las noticias.
Hoy,
termina todo,
la sonrisa,
y la ilusión.
Me alejo de ti,
me voy amándote,
triste por no volverte a ver,
pero, grabe en mi mente tu belleza.